El gran Velázquez y su emblemática Meninas

Las meninas es uno de los cuadros más famosos de la historia del arte; así como quien lo pintó Diego Velázquez uno de los pintores españoles más importantes, enigmas como el del espejo o el del artista y el cuadro oculto siguen aún hoy en día fascinando a los investigadores y llevan a millones de personas cada año al museo del prado. Si no conocías de esta obra o si la habías visto pero quieres saber más sobre ella hoy hare una descripción y análisis de una posible explicación de las meninas de Velázquez.

Las meninas de Diego Rodríguez de silva y Velázquez es un cuadro enorme de 3.18 metros de alto por 2.76 metros de ancho que fue pintado en el año 1656, no tuvo siempre el mismo título sino que a lo largo del tiempo  éste fue cambiando, la primera vez que se lo menciona tiene el título de retrato de la señora emperatriz después en el siglo siguiente aparece catalogado como la familia del señor rey Felipe IV y es recién en 1843 cuando se lo menciona como las meninas en el catálogo del museo del prado.


La palabra meninas viene del portugués y es una forma de decir pequeñas damas de honor se refiere a las jóvenes doncellas que servían a las infantas, la primera vez que miramos la obra vemos una escena cotidiana e íntima pero dentro de una sala del palacio a esto le podemos agregar luego que también es un retrato colectivo ya que se pueden identificar a casi todos los  personajes del cuadro, además es un autorretrato puesto que el personaje que está pintando el cuadro dentro del cuadro es el propio Velázquez que se incluyó dentro de la escena.

No es fácil clasificar a las meninas, Diego Velázquez pertenece al siglo de oro español un periodo donde las artes se encontraban en su máximo esplendor a pesar de que el enorme imperio estaba en decadencia durante el gobierno de los Austrias menores y si bien esta obra no es sobrecargada presenta un espectacular manejo de la luz mediante el claroscuro y la utilización de la perspectiva aérea que le da sensación de profundidad, además los personajes están tratados con muchísimo detalle y la escena destaca por la teatralidad, todas características de la pintura barroca, Velázquez logró congelar un instante y da la impresión de que nosotros lo interrumpimos antes de que todos vuelvan a moverse.

 


Personajes:

  • La protagonista: es la infanta Margarita Teresa de Austria una de las hijas del rey ella se encuentra en el centro de toda la composición la luz la ilumina especialmente y su vestido es el más bello.
  • Las dos meninas: son Isabel de Velasco que es la que está realizando una reverencia y María Agustina Sarmiento la que le está sirviendo de beber.
  • El perro y los enanos: El perro mastín en el suelo, al aldo de este se encuentra el primer enano Nicolasito Pertusato que está a punto de molestar al mastín. La segunda de las enanas se le identifica como Maribárbola
  • La encargada de cuidar las damas: Marcela de Ulloa
  • El guardián: con pocos trazos en su rostro que es imposible de identificar.
  • Aposentador de la reina: José Nieto al cual no sabremos si se está yendo o acaba de abrir la puerta para entrar.
  • Los reyes: reflejados en el espejo.

Dos cosas merecen una mención especial; lo primero es las miradas que pintó Diego Velázquez, es muy poderoso como varios de los personajes clavan sus ojos en los nuestros incluyéndonos dentro del mundo del cuadro y en segundo lugar relacionado con la explicación de las meninas que vamos construyendo hay que mencionar el estatus de todos estos personajes, eran miembros destacados de la corte con la propia princesa y además se le sumarán dos personajes ocultos pero para verlos debemos explicar primero la habitación que se encuentra en el fondo.

Empecemos por la puerta que se abre ésta funciona como punto de fuga y es una de las tres fuentes de luz de las meninas de Velázquez las otras dos son las ventanas que se encuentran en la pared de nuestra derecha, si prestamos atención vemos que estas paredes están decoradas con otros cuadros pero sólo dos pinturas las del fondo son copias identificables una apolo vencedor de pan de jordaens y la otra es Minerva y Aracne de Rubens pintor con el que Velásquez tenía mucha relación y que lo había influenciado mucho.

Lo que nos queda de la habitación es uno de los aspectos más interesantes de la obra; el espejo entre el pintor y la puerta abierta si prestamos atención vemos un espejo donde dos figuras se reflejan y son claramente identificables como el rey y la reina de España Felipe IV y Mariana de Austria; aunque se especula de dónde proviene esta imagen reflejada algunos dicen que del lienzo de Velázquez, pero generalmente se acepta que refleja al frente es decir que en el momento que transcurre el cuadro la pareja real se encontraba delante de la escena la historia dentro de la obra cobra sentido entonces la infanta con algunos miembros de su séquito estarían volteándose para ver hacia adelante probablemente por la llegada de la pareja real.

Por último, nos queda a tratar entonces es la relación del pintor con su cuadro dentro del cuadro, el Velázquez que vemos ahí dentro y el lienzo que está pintando y que deliberadamente no se esconde poniéndolo de espaldas son el núcleo del significado de la obra. La presencia de ese caballete convierte a la sala en el taller de Velázquez, aunque fuera momentáneamente lejos del taller cotidiano que estaba a unos metros, entonces el autor estaría mostrando a estos personajes de la corte y de la realeza tan importantes en la España absolutista del siglo XVII como visitantes que fueron a la habitación del pintor para verlo trabajar.


Los pintores de aquella época tenían ese deseo de no ser subestimados y de que se los valorará verdaderamente, esta interpretación se da con mirar a diego Velázquez y la forma en que decidió incluirse en el cuadro y pintarse a sí mismo, aunque la paleta y el pincel están en sus manos y lo podemos imaginar en el día a día de su taller no es difícil pensar que esas no debían ser las ropas que usaría seguramente tendría algún tipo de delantal, pero sin embargo Velásquez decidió pensarse a sí mismo como un miembro de la corte con ropajes muy finos, este cuadro lo terminó cuatro años antes de su muerte y cinco años después de que le concedieran el título de aposentador mayor del rey, uno de los cargos más importantes de la corte y que le daba derecho a tener la llave maestra de los cuartos del palacio representaba el punto más alto en la carrera social de Velázquez que venía realizando en paralelo a su carrera como pintor.


La última interrogante que es la gran pregunta y la que se hacen todos los que ven el cuadro a lo largo de la historia que está pintando Velázquez; para algunos debería estar trabajando en un retrato de los reyes, para otros podría estar retratando a la infanta y su séquito sin embargo la versión más curiosa y difundida es que está pintando las meninas; es decir está pintando la misma escena en que nosotros lo vemos pintar todo formaría entonces una gran metáfora del arte de la pintura, lo mágico de este cuadro es que jamás podremos saberlo, Velázquez a propósito escondió el contenido de ese lienzo se guardó para él mismo ese cuadro.

Sin duda Velázquez un artista cuya obra es irrepetible y única que dejo huella de la capacidad creadora que poseía.


Fuentes de imágenes: 1234 –  56

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